jueves, 10 de diciembre de 2009

La familia y el desarrollo ...

La familia y el desarrollo de la personalidad.

Generalidades

Las familias en donde los niños crecen probablemente son el factor de influencia más grande sobre su desarrollo.
Tópicos para cuestionarse:
¿La llegada de ese hijo fue planeada y bienvenida? ¿Cual era la edad de los padres? ¿Se relacionan bien la personalidad de los padres y la de sus hijos? ¿Son saludables los padres? ¿Son ricos o pobres? ¿Cuántas personas viven en la casa?

La influencia viaja también en otra dirección. Los niños afecta a sus padres transformando su estado de ánimo, sus prioridades y sus planes futuros, e incluso el matrimonio mismo.

En la década de los 90sm la vida en familia es bastante diferente de lo que fue hace un siglo, y es probable que la vida familiar cambie aún más en el futuro.

Es muy posible que un niño actual solo tenga un hermano, una madre que trabaja fuera de la casa y un padre mas involucrado en la vida de los hijos de lo que su propio padre lo estuvo.

Es posible que un niño reciba mucho cuidado por parte de personas que no son su familia, primero con alguien en su propia casa y después en un centro de preescolar.

En la actualidad, los niños tienen un 40% a 50% de posibilidad de pasar parte de su infancia con un solo padre, quizá la madre, y tal vez debido al divorcio (P.C. Glick y Lin, 1986).

En USA, la vida familiar para estos niños típicos también es muy diferente de la que viven otros niños en muchas otras sociedades. Las experiencias sociales tempranas varían en gran medida alrededor del mundo.

Entre los efe de la nación africana de Zaire, por ejemplo, los niños no entablan primero una relación cercana con una persona, la madre, ni luego van a formar otras relaciones con base a ese patrón (Tronick, Morelli e Ivey, 1992)
Por el contrario, desde el nacimiento los infantes efe son atendidos por cinco o mas personas a una hora habitual, y otras mujeres, al igual que sus madres, los alimentan en forma rutinaria. A los tres años de edad han pasado cerca del 70% de su tiempo con personas diferentes a sus madres.

Este patrón social se ajusta a la forma de vida de los efe y puede conducir a un conjunto distintivo de destrezas sociales para estos niños.


Estudiar al niño en la familia
La conciencia de experiencias sociales diferentes en la vida de los niños ha revolucionado el estudio de la socialización; como aprenden los niños los comportamientos que su cultura considera apropiados.

Las madres y sus hijos fueron estudiados con antelación, ahora se estudia los nexos entre padres, hermanos, y hermanas, sus abuelos y otras personas encargadas de su cuidado

Otro estudio es el enfoque hacia la familia completa.

Hay cuestionamientos importantes entre tres sujetos que comparten un ambiente, un contexto pero sus relaciones son diferentes.
Charles- hijo
Ellen- Madre
Vicky – abuelita.
Como ejemplo de ello.

Como afecta la relación matrimonial a los hijos?

Cuales son los comportamientos de los hijos en soledad y en grupo?

Como se ve afectado el desarrollo y crecimiento de un hijo cuando solo cuenta con un solo padre.
Cada tópico de investigación generaría un sinfín de respuestas acorde a muchas posibilidades como formas de desarrollar, criar a los niños.

Al observar a una familia como una unidad, se tiene una imagen más completa de la red de relaciones entre sus miembros. Resulta de interés la manera en cómo los bebés se relacionan con las personas cercanas a ellos y el significando de estos vínculos.

Vinculo afectivo: una conexión reciproca
El vínculo afectivo es una relación activa, afectuosa, reciproca y fuerte entre dos personas, que en los círculos no científicos se conoce como amor.

La interacción entre dos personas continúa fortaleciendo este vínculo.

Mary Ainsworth (1979) pionera en la investigación de estos vínculos afectivos. “Una parte esencial del plan terreno de la especie humana para que un infante se vincule a una figura materna”
Que no tiene que ser la madre biológica del niño, sino que puede ser la persona más cercana que lo cuida.

Ainsworth, escribió 4 etapas sobrepuestas del comportamiento del vínculo afectivo.
1.- Antes de os dos meses los infantes responden sin discriminación ante cualquier ´persona.
2.- hacia los 8 a 12 semanas los bebes lloran, sonríen, balbucean más ante la madre que ante otra persona, pero continua respondiendo a los demás.
3.- a los 6 meses, los bebés muestran un vínculo afectivo claramente definido con la madre, con una disminución de la expresión de amistad hacia los demás.
4.- Los bebés desarrollan un vínculo afectivo con una o más figuras familiares como el padre o los hermanos. El miedo a los extraños puede aparecer entre los seis y los 8 meses.


Estudio del vínculo afectivo.
Mary Ainsworth, primero estudio el vínculo afectivo en la década de los 50s. Como colega de John Bowlby 1951.
Bowlby estaba convencido de la importancia del vinculo afectivo madre- bebé, a partir del estudio de vinculo en animales.

A partir del estudio de niños perturbados en una clínica de psicoanálisis advirtió contra de la separación de madre e hijo.

Ainsworth, influyo en estudios sobre vínculos afectivos entre monos y sobre el comportamiento de bebés africanos de Uganda (1967) trató de repetirlos en Baltimore.

Diseñó la famosa Situación extraña.
Revela los comportamientos sobre la cercanía entre un adulto y un infante, es ahora unos mecanismos comunes para estudiar el vínculo afectivo.

En los 8 episodios de la Situación Extraña:
1.- la madre y el bebé entran a un cuarto desconocido.
2.- la madre se sienta y el bebé queda en libertad de explorar.
3.- un adulto desconocido entra.
4.- la madre sale y deja al bebé solo con el extraño.
5.- la madre regresa y el extraño sale del cuarto.
6.- la madre sale y deja al bebé solo en el cuarto.
7.- el extraño regresa en lugar de la madre; finalmente,
8.- el extraño marcha cuando regresa la madre.


La madre anima al bebé a explorar y a jugar de nuevo, confortándolo si el bebé parece necesitarlo (Ainsworth, Blehar, Waters y Wall, 1978).

De particular interés es la respuesta del bebé cuando la madre regresa.

Patrones del vínculo afectivo
Cuando Ainsworth y sus colegas observaron niños de un año de edad en la Situación Extraña y también en su hogar, encontraron tres patrones principales de vinculo:

Vinculo afectivo de seguridad.- Patrón de vínculo en el cual en infante se espera con rapidez de la persona que lo cuida y luego la busca activamente cuando ella regresa. Distinguiéndose dos formas: ansiedad o vínculo inseguro.

Los bebés con vínculos de seguridad lloran o protestan cuando la madre sale y se expresan cuando regresa. Ellos la utilizan como una base segura: la dejan ir y exploran, regresando ocasionalmente para asegurarse. Los bebés que cooperan y se muestran relativamente libres de ira.
A los 18 meses, se desplazan mejor que los bebés con vínculos afectivos de ansiedad. (Cassady, 1986)


Vinculo afectivo de evitación. Patrón de vínculo en el cual un infante rara vez llora cuando la persona que en primera instancia lo cuida se marcha, y evita el contacto con ella cuando regresa.

Los bebés que evitan rara vez lloran cuando la madre se va, y la evitan cuando regresa. Se mantienen apartados de ella incluso cuando la necesitan y tienden a disgustarse. Les desagrada que los alcen pero aún más que los bajen.

Vínculo afectivo ambivalente o resistente. Patrón de vinculo en el cual un infante se torna ansioso antes de que la persona que lo cuida se marcha pero a la vez la busca y cuando evita el contacto con ella cuando regresa.

Los bebés ambivalentes (resistentes) se tornan ansiosos incluso antes de que la madre se vaya y se altere cuando sale. a su regreso, demuestran su ambivalencia al buscar el contacto con ella aunque al mismo tiempo patean o chillan. Los bebés resistentes no exploran mucho y son difíciles de calmar.

Posteriormente, identificaron vinculo afectivo desorganizado- desorientado.
Patrón de vínculo en el cual el infante muestra comportamientos contradictorios.

Con frecuencia, los bebés con este tipo de vínculo presentan comportamiento inconsistente y contradictorio. Ellos saludan a la madre con vivacidad cuando regresa pero luego se alejan o se aproximan sin mirarla. Parecen confundidos y temerosos y o pueden representar el patrón menos seguro (Main y Solomon, 1986)


Como se establece el vínculo afectivo.
Con base en la interacción de un bebés con su madre, el chico puede construir un “modelo de trabajo” de lo que puede esperar de ella, expresa Ainsworth.
Diferentes tipos de vínculos emocionales llevan a diferentes representaciones cognoscitivas y, por tanto a diferentes expectativas.
En la medida en que la madre siga actuando básicamente en la misma forma el modelo se mantiene.
Si ella cambia el comportamiento de una o dos veces, el bebé cambiará el modelo y el vínculo afectivo puede cambiar.
El vinculo de seguridad evoluciona a partir de la confianza, la cual permite al niño explorar el mundo desde una base segura y luego a desarrollar virtudes que Erikson determino en relación con la autonomía y la iniciativa.

Como procede la madre

Las madres de bebés seguros con un año de edad son sensibles a sus infantes a lo largo del primer año de vida (Isabella, 1993).

Ellas captan las señales de sus hijos acerca de cuando alimentarlos y responden a las señales de los niños para detenerse, disminuir o acelerar su alimentación. (Ainsworth, 1979)

Las madres cuya interacción con sus hijos de cinco meses es afectuosa, atenta y oportuna tienden a contar con personalidades positivas, niveles de educación más elevados y esposaos que las respaldan. (Fish, Stifter y Belsky, 1993).

Como procede el bebé

No solo la madre quien contribuye el vínculo afectivo de seguridad: los infantes influyen de manera activa en las personas que los cuidan.

Las madres de bebés con vínculos de seguridad (medidos en la situación extraña) fueron más sociables, dedicadas a la crianza, manifestaron más empatía y experimentaron una emoción positiva, pero también expresaron abiertamente más enojo y tristeza alrededor de sus hijos.

Las mamas de bebés con vínculos afectivos de inseguridad se sintieron más inseguras y desamparadas, experimentaron más ira y tristeza, pero manifestaron con menos franqueza estos sentimientos alrededor de sus hijos.

Los bebés con vínculo afectivo de inseguridad lloraron más, exigieron m´pas atención y demostraron más tristeza e ira.

El comportamiento de las madres afecta a los bebés con cierta probabilidad de suceso.

El temperamento de un niño parece influir en el vinculo afectivo, pues los investigadores encontraron que dicho vínculo, como niveles de frustración e índices de llanto ( Izard, Haynes, Chisholm y Baak, 1991)

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